UN INGENIERO DESCUBRE LO QUE TRAMABAN DOS HOMBRES CON LA PRENSA HIDRÁULICA Y...
El pasado jueves por la mañana se encontró una casa en llamas en la que encontraron un dedo pulgar, que era del ingeniero.

Según las declaraciones de la víctima, el señor Hatherley (ingeniero), hacía mucho que no iban clientes a su oficina y estaba cerca de entrar en bancarrota. En un día normal entró un hombre (Lysander Stark) y le ofreció arreglar su prensa hidráulica por una cantidad necesaria de dinero.
Esa misma noche fue en ferrocarril hasta la estación de Eyford y según el señor alemán que le contrató para ese trabajo, el "pueblecillo" estaba a siete millas de la estación. Cuando llegaron a la casa, dentro reinaba la oscuridad, le dejó en una habitación y se fué a hablar con otro hombre, que no era aleman, sino inglés; mientras estaba esperando, una mujer entró en la habitación y le advertió que se fuera, pero como necesitaba el dinero no hizo caso.
Llegaron los dos hombres y se fueron a la prensa hidráulica para ver que era lo que funcionaba mal. Era un espacio pequeño, le hizo entrar, pero entonces encontró una costra formada por un poso metálico , y escuchó como el coronel Stark gritaba en alemán, había descubierto algo importante que no quería que se supiera, le cerro la puerta de la prensa y se quedo encerrado y con una lamparialla que alumbraba, consiguió salir gracias a la mujer, los dos hombres se dieron cuenta y empezaron a perseguirle, intentó saltar pero el coronel Stark le consiguió cortar un dedo antes de que saltara.
Todo indica que el fuego lo provocó la lamparilla que usó la víctima para inspeccionar la prensa hidráulica. No hay ningún rastro del coronel Lysander Stark, ni del señor Ferguson, tampoco de la mujer.
Esa misma noche fue en ferrocarril hasta la estación de Eyford y según el señor alemán que le contrató para ese trabajo, el "pueblecillo" estaba a siete millas de la estación. Cuando llegaron a la casa, dentro reinaba la oscuridad, le dejó en una habitación y se fué a hablar con otro hombre, que no era aleman, sino inglés; mientras estaba esperando, una mujer entró en la habitación y le advertió que se fuera, pero como necesitaba el dinero no hizo caso.
Llegaron los dos hombres y se fueron a la prensa hidráulica para ver que era lo que funcionaba mal. Era un espacio pequeño, le hizo entrar, pero entonces encontró una costra formada por un poso metálico , y escuchó como el coronel Stark gritaba en alemán, había descubierto algo importante que no quería que se supiera, le cerro la puerta de la prensa y se quedo encerrado y con una lamparialla que alumbraba, consiguió salir gracias a la mujer, los dos hombres se dieron cuenta y empezaron a perseguirle, intentó saltar pero el coronel Stark le consiguió cortar un dedo antes de que saltara.
Todo indica que el fuego lo provocó la lamparilla que usó la víctima para inspeccionar la prensa hidráulica. No hay ningún rastro del coronel Lysander Stark, ni del señor Ferguson, tampoco de la mujer.
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